domingo, 28 de diciembre de 2014

Carrera del Pavo de Navaleno 2014

Día frío, al final con nieve, pero día bonito de ciclismo con buena compañía y buen ambiente.

Que mejor manera de despedir el 2014 ciclista que con una prueba festiva con su dosis competitiva en forma de mini carrera al final con 32 valientes corredores.
Tranquila resultó la prueba en sus primeros 60km neutralizados. Todo el mundo quería guardar para la traca final de 5km en el puerto del Barbojo.
Salvo unos pequeños "escarceos" en La Galiana, la pólvora quedó para el último tramo.

Con menos de dos meses de entrenamiento, es pronto para sacar conclusiones pero mis sensaciones fueron buenas. Subí a tope para comprobar mi estado de forma y mi evolución, y me encontré con un noveno puesto en la cima justo por detrás de Germán Gil, que me mantuvo a raya en nuestro "sprint" final.
Además mejoré mi tiempo en la subida con casi dos minutos respecto al año pasado.
Al principio del puerto aguanté el ritmo cabecero, pero un duro ataque de Zeberio (que se llevó la carrera), hizo saltar por los aires el grupo y fuimos alcanzando la meta prácticamente de uno en uno.

¡Ahora a seguir entrenando!

Un momento de la carrera

domingo, 2 de noviembre de 2014

Arrancamos la temporada 2015

Una temporada que se fue, por una que llega. A pesar de no haber acabado todavía el año 2014, hay que preparar el 2015 con antelación para llegar a marzo con chispa. 
Ha transcurrido tan sólo un mes desde mi última competición, y ya estoy arrancando otra temporada. 
De momento y después de un tiempo inactivo (en lo deportivo) los inicios son suaves, combinando como se puede la mucha faena laboral propia de estas épocas, con alguna que otra salida, BTT, mucho rodillo etc...
Ya tendremos tiempo de forzar la maquinaria.

Este año los objetivos claros son dos; intentar correr más carreras máster que el año pasado desde la primera parte de la temporada. Y posteriormente mi idea es hacer un buen papel en junio en la Quebrantahuesos en la que este año tengo plaza asegurada.
Esto es un poco la idea general, luego pueden cambiar cosas y el resto del año ya iremos viendo poco a poco según nos vayamos encontrando.

Iniciándonos en pleno otoño.


domingo, 5 de octubre de 2014

54 Trofeo San Saturio (Soria).

Ya estamos en octubre, quién iba a decirnos que el año pasaría tan rápido. Parece que fue ayer cuando allá por el mes de diciembre del año pasado arrancamos este blog.

La última cita de mi novedosa temporada ciclista 2014 era el mítico 54 trofeo San Saturio.
Desde niño había oído que en Soria había una carrera ciclista en la que daban vueltas a la Dehesa. Y por mi nula dedicación al ciclismo a lo largo de mi vida, participar era algo muy lejano hasta hace un año, e inimaginable hace unos 3 (cuando me dio por empezar a salir en bici).

Pues bien hoy junto con otros tres compañeros de equipo (Luco, Rubén y Cristóbal) además del burgense Carlos Frías, me encontraba presente en la salida.
Esta vez no eran vueltas a la dehesa de Soria, si no un circuito urbano por las calles próximas a la estación de autobús.
Aquí nos mezclabamos la categoría máster con la categoría élite y sub 23 (palabras mayores).
La prueba consistía en dos mangas: puntuación y eliminación. En la primera arrancamos como es normal a tope y aguanté menos de 5 vueltas. El corazón a 190 y las piernas ardiendo me hicieron retirarme y esperar a la siguiente manga, a ver si mientras esta gente se cansaba dando vueltas...
Yo me imaginaba dureza pero no tan extrema, era un sprint continuo, una agonía por no perder la estela del pelotón... ya de puntuar en las vueltas marcadas ni hablamos...
En la segunda manga se eliminaba a los dos últimos corredores en pasar por meta en cada vuelta. Aquí aguanté 6 vueltas, supongo que porque salí algo más centrado aunque también puede que fuese porque la gente notase la fatiga de la anterior prueba.
Me agarré a la sexta vuelta superando al sprint a otro corredor, ¡¡12 corredores habían caído antes que yo!! pero claro para el siguiente paso yo ya era el último y acababa de dejarme el resto en ese sprint. Misión imposible aguantar otra vuelta y superar a otros dos ciclistas en el siguiente paso por meta. ¡Fin de carrera!

La experiencia fue dura pero bonita, hay que entrenar más y entrenar diferente, ya que acostumbrado a pruebas de fondo, pues cuesta bastante coger el ritmo de estas carreras tan explosivas...
En definitiva, fue un día especial, correr una prueba así en casa, con tanto nivel y con el apoyo de buenos amig@s, mi novia y compañeros que estuvieron presentes animando, siempre es un honor. Gracias a tod@s.

En el centro, de verde y casco blanco en la prueba de eliminación.




lunes, 18 de agosto de 2014

La Perico Delgado, la clásica veraniega.

Vestidos de verde, allí nos presentamos tres miembros del Sport Navaleno el pasado sábado día 16.
Este año partimos el mismo día de la prueba Rubén, Cristóbal y yo. A las 5 de la mañana poníamos rumbo a la capital segoviana y sobre las 7 estábamos recogiendo el dorsal, cambiándonos y poniendo a punto nuestras fieles compañeras de viaje.
A las 8 de la mañana salida neutralizada a los pies del famoso acueducto, para poco después al pasar por La Granja de San Ildefonso darse el pistoletazo oficial.
Esta vez la salida la hicimos delante, aunque a mi como suele ocurrirme en estas pruebas tan numerosas (casi 2300 ciclistas eramos de la partida), me cuesta mantener la posición en cabeza, todo el mundo quiere ir delante y con algún que otro frenazo fui perdiendo posiciones hasta llegar a los pies de Navacerrada (el primero de la jornada).
Un puerto duro con 8km al 8% de media y sin descansos. Subí a buen ritmo, pero controlando en todo momento el esfuerzo. Coroné y rápidamente descenso hasta Rascafría para iniciar el Puerto de la Morcuera el cual subí de forma similar al anterior. 
Nuevo y rápido descenso hasta Miraflores de la Sierra donde una buena rampa inaguraba el tercero del día: El Puerto de Canencia. De los cuatro, éste el menos exigente aunque sus últimos 3 km se hacen duros con una pendiente siempre superior al 7%. 
Canencia sirve principalmente (por lo menos para mí) para comprobar si te has pasado en la primera parte de la carrera, o si has regulado bien y vas "fresco" (dentro de lo fresco que se puede ir con 80 km y tres puertos en las piernas).
En mi caso las piernas me respondían bien, y el mayor problema lo tenía en las cervicales, que llevaban toda la semana dándome guerra. Aún así me respetaron mucho más de lo que me imaginaba el día anterior.
Cerca de la cima de Canencia, alcancé a Sergio Palomar, el famoso periodista y probador de las revistas Ciclismo a Fondo o Bicisport.
El tramo llano hasta Lozoya, se hace rápido y cuando menos te lo esperas estás a los pies del último de la jornada: Puerto de Navafría, con 11km de pendiente continuada al 6% de media y que se hace eterno. Sin embargo me encontré bien y subí a todo lo que pude sin guardarme a penas nada para los 50km finales de "toboganes" hasta Segovia.
Al coronar Navafría alcancé a burgense Carlos Frías que ya iniciaba el descenso, pero yo iba completamente seco, por lo que no me quedó otra que coger agua en el avituallamiento confiando en enlazar con su grupo durante la bajada.
Tarea que después de un esfuerzo tremendo al ver que los tenía cerca, me resultó imposible y tuve que conformarme con dar caza a un grupo posterior, en el que poca gente pasaba a los relevos. 
Podría haber rebajado más mi tiempo continuando sin parar y llegando con su grupo, pero se trataba de hacer 50km sin agua... Finalmente 5h. y 7 minutos mi tiempo oficial, diploma de Oro y mi mejor tiempo rebajado en 40 minutos.

Resumiendo se puede decir que contento, no esperaba hacerlo mejor, incluso los días previos pensaba que lo pasaría mucho peor.
Mi forma, después del parón, no era como la que tenía en los Lagos o en la Treparriscos. Como prueba simplemente ver que varios corredores que hicieron entre 3 y 5 minutos peor que yo en Lagos de Covadonga, el sábado en Segovia marcaron tiempos de hasta 15 minutos mejor que el mío. Por tanto diferencias de 20 minutos... Pero como es imposible mantener la forma a tope durante todo el año, creo que puedo estar contento.

A pocos metros de coronar Canencia

domingo, 3 de agosto de 2014

El mes de "La Perico"

¡Volvemos al ciclismo, volvemos al blog!
Después de un mes aproximadamente retomamos el tema. Y es que la cosecha del cereal hace que tengamos que dedicarnos íntegramente a ella durante este tiempo.
Parado del todo nunca se está, puesto que la forma retrocedería de tal manera que habría que empezar la temporada prácticamente de cero.
Por tanto metiendo algún día de "running" suave cuando se puede, rodillo a "deshoras" o aprovechando algún día que la lluvia obligó a parar. Se consigue al menos no perder mucho...

Tuve dos días de parón en el trabajo, uno de ellos hice una salida intensa de unos 80km.  Y el otro coincidió con la Marcha Uxama 2014 en El Burgo de Osma, en la cual participé sin dudarlo.

En cuanto a la marcha acusé un poco la falta de horas de entrenamiento, pero pude aguantar todo el día en cabeza de carrera, junto a mis compañeros del Sport Navaleno que pusieron un ritmo endiablado. Llegando al Burgo en cabeza con 3 de mis compañeros y un corredor de Valladolid.

El pasado viernes y recién terminada la mencionada cosecha, me marqué una escapada en solitario a la Sierra de Urbión para subir los tres típicos colosos sorianos (Piqueras, Sta. Inés y Laguna Negra), en un recorrido que me encanta hacer.
Tal vez las ganas o ansias de bici me hicieron llevar un ritmo alto y completar los 150km con 2700 metros de desnivel en 5h. 20min. a 28 km/h de velocidad media. El hecho de hacerlo solo y el fuerte ritmo, unido a la falta de entrenamientos  hizo que llegase completamente exhausto.

Ahora toca una semana dura para elevar la forma un poquito de cara al reto de todos los agostos: LA PERICO DELGADO.

Foto de mi solitaria escapada


domingo, 22 de junio de 2014

Treparriscos 2014 agridulce

Ante la mala suerte en el sorteo previo, la organización me ofertó, como a tantos otros, la posibilidad de participar en la Treparriscos, y si me inscribía me guardarían plaza en Quebrantahuesos 2015.
Pues no me lo pensé dos veces, y ante mi importante mejora como ciclista a base de sacrificio e ilusión, me marqué el bonito reto de intentar pelear por un top 20 en la prueba hermana de la "archiconocida" QH.
Mis sensaciones el fin de semana pasado habían sido muy buenas y me presenté en la salida con toda la ilusión de pelear por ello.

En cuanto al resumen de la carrera:
De inicio todo fue perfecto, salí en primera línea, bien colocado y preparado para la batalla que supuse tendría lugar nada más arrancar la prueba, con 2 repechos duros en los primeros 3km.
Los Lizarte (equipo élite y que eran unos cuantos) enfilaron el pelotón de tal manera que nos quedamos unos 15 ciclistas en cabeza nada más arrancar. El primer repecho lo pasé bien (bien jodido pero sin perder la cabeza de carrera) y en el segundo a pesar de mi tremendo ardor de piernas, me agarré con todo al ver que ya se iniciaba el descenso y llaneo hasta Biescas. Hasta aquí el guión perfecto, todo según mi idea inicial pero...
El "ansia viva" de meter plato grande al coronar para no ceder ni un metro, hizo que al llevar una corona muy grande, la cadena se cruzase y (no se como) se saliese para quedar atrapada entre el cuadro y el plato pequeño. Aún con la inercia y sin bajarme de la bici intenté colocarla pero era imposible. Pié a tierra y la cadena apalancada no salía, mil juramentos y... ciclistas, pelotones ¡¡de todo!! me pasaban como aviones mientras todo se iba por la borda. FIN TREPARRISCOS 2014.

Pero como el ciclismo es un deporte para luchar, tras un buen rato de pelea mecánica conseguí poner la cadena en su sitio y con más rabia que otra cosa tiré a muerte para intentar al menos hacer una prueba aceptable. Enlazar era imposible, había estado parado casi dos minutos de reloj, sumando que los grupos más fuertes rodaban a mil y detrás tiraba yo solo al principio, con alguno que se incorporaba desde atrás. Estaba gastando unas fuerzas que de haber transcurrido todo con normalidad, las hubiese ahorrado además de llegar a pié de Puerto de Cotefablo mucho más rápido...

Así las cosas sufrí muchísimo (más que en Lagos), llevaba el cable cruzado y pagué el esfuerzo de querer remontar. Además hice casi toda la prueba en solitario, salvo un tramo llano entre puertos donde un ciclista de Nules me ayudó tirando fuerte.
A dos kilómetros de coronar la última dificultad me agarré a la rueda de un corredor inglés que viniendo desde atrás y con un gas increíble me llevó a mil por el túnel de Petralba. No pude darle un relevo hasta ya iniciado el descenso a Sabiñánigo. Hicimos ese último tramo de 15 km. en ligero descenso y llaneo hasta meta a casi 60km/h de media, cogiendo a otro grupo ya casi entrando en Sabiñánigo.
Mi puesto final en meta fué el 35º. Pero en tiempo neto invertido me coloqué finalmente en la posición 42º de los 3000 ciclistas que tomaban la salida.

Puede que la rabia de esta Treparriscos me impidiese ver ayer lo que creo que he conseguido este año si analizo mi trayectoria en el mundo del ciclismo. Ni en mis sueños podía pensar que todo lo que os he ido contando en este blog se fuese a cumplir, pero las cosas con ilusión y ganas pueden al menos intentarse, y de esta forma dar una emoción extra a la vida.

¡Nos vemos en agosto!

Mi llegada encabezando el grupo en recta de meta.

domingo, 15 de junio de 2014

Clásica Lagos de Covadonga 2014

Bonito lugar y bonita cita, en la que tenía una nueva oportunidad para comprobar mi estado de forma en la recta final de la 1ª parte de esta temporada, tan novedosa para mi.
La exigencia era máxima ya que si bien llevo desde febrero en competiciones diversas, no había participado con dorsal en ninguna prueba de tanta entidad como Lagos de Covadonga.
El resultado... ¡tremendo! He conseguido la posición 203 de 4000 participantes, bajando mi mejor registro en la Clásica en más de 1h. De sacar una media de 23km/h a sacar 29,3 km/h... Para que os hagáis una idea comparamos:


En cuanto al desarrollo de la carrera, la salida la efectué bastante delante, pero pasé mucho miedo en los primeros kilómetros ya que me costaba muchísimo mantener la posición, la gente que había salido más atrás venía loca por remontar y te metían el manillar por todos los rincones posibles, varios enganchones y alguna caída hicieron que me dejase caer un poquito, ya que he de reconocer que me falta mucho que aprender para desenvolverme en estas situaciones.
Con una media de 41,5 km/h en los primeros 55km. nos plantamos en el pié del primer puerto (La Tornería), puerto corto pero muy duro, el cual subí con grandes sensaciones, adelantando a mucha gente. Descenso complicado y sin arriesgar para empezar el segundo puerto de la jornada (La Rebollada), más tendido y que se sube bastante bien. A partir de aquí la carrera termina de romperse y a mí me tocó remar un poco contracorriente en este tramo hasta pié de Lagos, ya que formábamos un grupo de unos 20 corredores, en el que pocos querían pasar al relevo. Tan sólo entre 4 o 5 tuvimos que repartirnos la tarea de "tirar". Fuerzas extras que gastas y tiempo que pierdes ya que con tan poca gente pasando, el ritmo decaía por momentos y todos querían guardar para los temidos Lagos.
De la subida final que decir... pues que cada uno sube como puede, son 13 Km prácticamente al 9% de media (una barbaridad) que únicamente arriba con dos leves descansos hacen que puedas respirar.
Yo particularmente me marqué un ritmo constante sin exhibiciones, para no llegar desfondado a la famosa "Huesera" que es un tramo de 1,5Km al 13-15% constante que se hace eterno. Y a partir de ahí dar todo lo que me quedaba (que ya no era mucho) hasta meta.
Finalizando la ascensión alcancé a Jesulón del Frutas Ederra, al que tuve oportunidad de conocer en persona y que me sirvió de motivación para mantener el esfuerzo, ya que terminar Lagos junto a un corredor tan bueno como el siempre te da ese punto extra.
Esperemos ahora que las sensaciones acompañen de cara al próximo fin de semana en la Treparriscos.

Terminando otro de los tramos duros  "El Mirador de la Reina"

jueves, 5 de junio de 2014

II Ruta del Nískalo (El Burgo de Osma)

Una participación más en una prueba de BTT. Tras correr en Navaleno (en marzo), y después en Garray (hace exactamente un mes)... llega la tercera prueba.
El pasado domingo 1 de junio tuvo lugar la Ruta del Nískalo, que es una prueba algo distinta a las anteriores. Si bien el recorrido no es tan quebrado ni tan técnico como sobre todo la "Rompepiernas de Pinares", la distancia es el enemigo a batir en esta ocasión, ya que se trata de una carrera de 74 km. por montes.

Participamos 300 ciclistas que, aunque compartíamos salida, en el km. 46 se separaba a los que corrían la ruta corta (50km) y los que habían optado por la ruta larga (74km).
Pues bien, de salida despiste hablando con un compañero y en un instante la cabeza de carrera a lo lejos... Tocaba remontar, pero había demasiada gente a la que adelantar por caminos y monte y resultó imposible conseguir acercarse... Al menos formé un terceto perseguidor con Carlos Frías (conocido ciclista máster de la zona) y con Hugo (Mtb Uxama).
Pronto Carlos se quedaría descolgado y Hugo y yo en solitario, recorrimos prácticamente mano a mano los primeros 45km. Bastante antes en el km 22 "besé" el suelo. Todo fué por intentar seguir en un tramo técnico la complicada rueda del corredor del MTB Uxama, lo que propició que en una curva rápida tumbase la bici en exceso y se me fuera la rueda delantera. Un buen golpe que sin embargo no me impidió continuar, aunque con el percance perdí alguna posición al ser rebasado por 3 ciclistas que seguían mi rueda.
A mi "compañero de fatigas" Hugo, le duró la gasolina hasta el mencionado km 45, con lo que a partir de ahí me tocó continuar en solitario completando la parte más exigente de la prueba hasta llegar a meta, donde conseguí un 11º puesto final de los 125 corredores que lograron terminar la ruta larga.

Físicamente me encontré bastante bien y salvo por la dichosa caída (que siempre te condiciona) acabé contento ya que durante la semana previa había notado síntomas de fatiga, por lo que había decidido descansar algún día más de la cuenta, cosa que me vino de perlas.

Entrando en meta.


domingo, 11 de mayo de 2014

Garray + Almazán

Fin de semana intenso con doblete, eso es, sábado a tope y domingo a tope. ¿Cansado? un poco, pero contento también. Vamos por partes.

1.- Sábado 10 de mayo, I Garreña Pedanea BTT: O lo que es lo mismo carrera de BTT en Garray (Soria).
La prueba arrancó a las 10 de la mañana con calor y con una salida más que explosiva. Una compañera se me cruzó delante y ya perdí la cabeza de carrera desde la misma salida. Después encontré la colaboración de Marcos del BTT Uxama el cual fue de gran ayuda, ya que se sabía el recorrido y las indicaciones eran más bien escasas (muchos participantes acabaron equivocándose en algún tramo). Además llaneando llevaba muy buen ritmo.
Por lo demás 2 subidas dignas de pruebas de carretera con 5,2 km al 6% y 4,3 km al 7,2% respectivamente. Con sus correspondientes bajadas claro, en las que me pasaban como aviones. Entre tanto una caída que se saldó con un pequeño golpe en la rodilla, al meterme en una "rodera".
Ya fiinalizando, un hombre que estaba cerca de Garray nos dijo que iban unos 10-12 por delante, así que deduzco que entré en la posición 13-14 aproximadamente, sobre 200 corredores que tomaron la salida. Y con una paliza encima importante. Sufrí muchísimo.

2.- Domingo 11 de mayo, Cicloturista de Almazán: 112 km. con sus dos tramos libres, en total casi la mitad de la prueba libre (50km. aprox). 120 corredores en la salida y día fresco comparando con el anterior.
En el primer tramo libre nos fuimos por delante 8 ciclistas y de ellos 6 Sport Navaleno. Cristóbal que llegó escapado en solitario a Morón (donde finalizaba tramo libre), y después entré yo segundo, encabezando el grupo perseguidor en el repecho final. Luco que se marchó con Cristóbal se había quedado por problemas mecánicos. Enormes sensaciones tuve a pesar del esfuerzo del día anterior.
En el 2º tramo lo intententamos varios en solitario, pero mucho viento de cara, finalmente de nuevo "el maquinón" Cristóbal llegando solo escapado y detrás después de varias escaramuzas unos 10 ciclistas, donde con algún que otro rato malo, pude agarrarme bien.

En resumidas cuentas: contento, lo importante es que sin ser competición como tal, estoy exprimiéndome a tope, continúo creciendo y preparándome. Todo llegará y ahora toca (sin relajarse) descansar un pelín.¡Seguimos!

En Almazán, inicio del tramo libre.

lunes, 5 de mayo de 2014

Desafío 132, Murchante (Navarra)

Una prueba bonita, exigente y bien organizada desde el Club Ciclista Murchante, que se convirtió para mí en una prueba de fuego para medir mi estado de forma y mi evolución.
Según se acercaba el día, mis sensaciones empeoraban por un maldito catarro y algo de anginas que llevaba arrastrando desde el pasado miércoles... En fin "valor y al toro"!!
Nos presentamos en Murchante a eso de las 8:15 de la mañana. ¡Hasta 8 Sport Navaleno inscritos!...
Recogemos el dorsal, nos cambiamos y para la salida, la cual fue bastante tranquila debido al fuerte viento que soplaba de cara. Mi idea era ir colocado delante en todo momento para evitar los posibles cortes y sobre todo las posibles caídas, ya que dicho viento hizo que el nerviosismo de los corredores aumentase, todos querían circular delante y hubo momentos de tensión.
Luchando por la posición en el grupo de cabeza se me pasaron los primeros 40km, hasta que los "rampones" de Cigudosa (1,3km al 9% de media) hicieron añicos dicho grupo. Yo lo pasé bastante bien, sin descolgarme mucho, pero seguidamente llegaba el puerto de Cigudosa (6,2km al 6%), y ahí tuve que buscar un ritmo que me permitiese afrontar los más de 20 minutos que duraría el esfuerzo sin explotar en el intento.
El ritmo lo encontré gracias a la rueda de mi compañero Manuel, que aunque me subió un pelín al límite, pude aguantar el sufrimiento, (en buena medida al verme rodeado de tan buenos escaladores, lo que disparó mi moral) y pude coronar con el y con Carlos, además de varios corredores con mucho gas, como demostrarían luego en el llano. 
Después del puerto, afrontamos un terreno "pestoso" de falsos llanos hasta llegar la rápida y peligrosa bajada hasta Aguilar del Río Alhama. Todo perfecto hasta ahí, mi esfuerzo al no descolgarme en el puerto había merecido la pena y rodabamos rapidísimo en busca de la última dificultad de la jornada: Palafox (1,1km al 7,5%), el cual subí totalmente por encima de mis posibilidades, pero... no podía descolgarme del grupo de ninguna de las maneras.
Una vez terminadas las dificultades montañosas, el placer de rodar en grupo a alta velocidad parecía que era lo único que aguardaba en los 30 últimos km. hasta meta... Pero pronto vi como me había equivocado por completo...
¡El viento! ¡lo habíamos olvidado!... Volvió a hacer acto de presencia azotando lateralmente al grupo. Al fondo divisábamos al 2º grupo de cabeza y los más fuertes decidieron iniciar una persecución tremenda "encunetandonos" a todos y poniéndonos al límite. Varios corredores entre ellos mi compañero Carlos se quedó cortado por los famosos abanicos y yo estuve cerca, pero lo dí todo y conseguí mantenerme hasta que dimos caza a dicho grupo.
Últimos 10km, giro a derechas y viento a favor... La calma definitivamente parecía haber llegado... Hasta que de nuevo y debido a la mala colocación una vez más provocó un mínimo corte en una rotonda que nos dejó 5 metros atrás y que empezó a crecer irremediablemente. Intenté a la desesperada arrancar en solitario con todo lo que me quedaba, pero fué imposible y no pude enlazar.
Ya en las calles de Murchante encabecé la decena de "enfurecidos" que por un despiste se dejó exactamente 1 minuto con el "famoso" 2º grupo cabecero que tanto habíamos luchado por alcanzar.

Mi posición final entre los 209 corredores que terminaron los 132km. fué: 11º de mi categoría y 50º de la general. A 5' del vencedor. A una media de casi 35km/h.
A pesar de ese despiste, acabé contento de poder por fin estar con gente tan fuerte, dejarme sólo 5' con el vencedor en una prueba de tanto nivel... Algo impensable cuando el año pasado completé la prueba a 31 km/h. de velocidad media y a 40 minutos del vencedor.

Rodando rápido en cabeza buscando Cigudosa

viernes, 18 de abril de 2014

Competición vs "entrenos duros"

Nos encontramos en un mes de abril ya bien avanzado y el calendario empieza a saturarse de pruebas y carreras. Es época de "afinar" en esto del ciclismo, para afrontar lo que se acerca en las mejores condiciones posibles.

En mi caso, he preferido cambiar todo tipo de competición por unas semanas de entrenamientos bastante duros, acumulando mucho desnivel, con puertos y salidas largas. Con ello mi intención no ha sido otra que intentar ir mejorando poco a poco sobre todo en las subidas sostenidas, tarea bastante complicada por cierto...
También ha influido que las carreras con posibilidad de participación por parte del equipo, quedaban bastante a desmano por lo que ha sido fácil descartarlas.

Entre los entrenamientos más destacados nos quedamos con dos muy duros. Ambos de más de 150km. de distancia. Uno por la sierra de Urbión y el otro por Riaza. Acumulando casi 6000 metros de desnivel positivo entre los dos...
Aunque a simple vista pueda parecer más duro el perfil de la salida por Urbión, con 3 "colosos sorianos" Piqueras, Sta. Inés y Laguna Negra (2500m de acumulado).
Puedo asegurar que la salida de Riaza, aunque sólo se aprecie un único puerto (el de La Quesera) en conjunto es mucho más dura ya que no existe ni "un metro llano" (3300m de acumulado).

Aquí el detalle de ambos perfiles, con el de la Sierra Urbión y debajo el de Riaza.

lunes, 31 de marzo de 2014

¿Gorraiz sí? ¿Gorraiz no?...

Esta semana pasada, fue una semana demasiado suave en cuanto a los entrenamientos, queriendo dejar el plato fuerte para un domingo lleno de dudas.
Pero en general, el fin de semana fué extraño por todo un poco. En primer lugar por el tiempo lluvioso, ventoso y muy impredecible. En segundo lugar por la propia motivación que no siempre acompaña, y sin ella es imposible competir. Y en último lugar por el cambio de hora que aunque no es relevante, sabes que te dejará con una hora menos de sueño.
Finalmente todo ello unido, hace que la participación en el XIII Trofeo Castillo de Gorraiz en Navarra, se quedase en agua de borrajas.
La otra alternativa para el domingo era salir a "darnos cera" con el resto de compañeros de Soria "capital"... Pero a primera hora de la mañana , el cielo encapotado y demás circunstancias ;)  sirvieron para aplazar mi salida para después de comer.

Al final en solitario hice una visita al puerto de Miedes de Atienza y pude sacar 81km. con 1260m. de ascenso acumulado. O lo que es lo mismo cerca de 3h. de entrenamiento bastante duro por el viento, por el terreno y por mi intención de exprimirme.
Esperemos que en las próximas semanas las ganas y la motivación vuelvan a crecer.

Recorrido y perfil del solitario entrenamiento del domingo 30 de marzo.


domingo, 23 de marzo de 2014

23 de marzo de 2014. Rompepiernas de pinares BTT.

Quizás debería titular la entrada como: Mis penurias en pinares BTT...

Llega la 2ª fecha señalada y organizada por nuestro equipo. Ésta vez aparcamos la carretera, y nos vamos por los montes.
Es mi primera carrera en BTT, y con mi Canyon comprada en octubre y que a penas he utilizado me dispongo a iniciarme en el mundillo.
El día en Navaleno es frío, 2º a las 9:30 de la mañana (hora de la salida). Pistoletazo y arrancamos.
Salida neutralizada por las calles de Navaleno, para que a los pocos minutos comience la salida lanzada.
Primeros metros a mil, o a dos mil... Salgo delante, entre los 5 primeros, pero pronto me doy cuenta del sufrimiento que me aguarda a ese ritmo y levanto el pié. Me sitúo el 10º aprox. El resto de pelotón va muy lejos, y es que hemos salido como locos!!
En la primera dificultad al cruzar un río... pié a tierra en mitad del mísmo. Pies calados y llevamos 2km... ¿Pero que es esto? pienso yo... ¡Pensaba que serían sendas y pistas!, ¡no ríos, raíces, laderas montañosas y un largo etcétera...!!
Psicológicamente fatal, voy empapado, hace frío y me quedan más de 45km de calamidades. Todo esto me pesó mucho, la cabeza influye siempre.
En fin, me intento reponer y empiezo a dar gas. Subiendo los "rampones" de hasta el 26% voy bien, solo en uno tuve que echar pié a tierra debido a que subía prácticamente "haciendo el caballito" por la fuerte pendiente. Pero bajando.... ¡Hay bajando! Bajando voy asustado, me pasa gente sin conocimiento, gente a la que en la siguiente subida dejo atrás con facilidad... pero siguiente bajada y... "acojone" vuelvo a perder posiciones... Así toda la carrera.
Sufro mucho, no voy cómodo y empiezo a coger manía a los pinares... tengo muchas ganas de que se acabe de una vez, y pocas veces lo había pensado tanto encima de una bici.
Disgustado porque avanzo poco a pesar de que voy a tope, y encima bajando pierdo todo lo que (ahora sí con demasiado sufrimiento) gano subiendo.
Casi al acabar en un charco inmenso la rueda delantera se clava y salgo volando por delante del manillar. Iba despacio y a pesar de que me duele la muñeca, no es nada grave. Pero psicológicamente es la gota que colma el vaso... ¡No me pillan más veces en esto de la BTT! me dije una y otra vez.
Finalmente, después de 2h. y 56' de penurias, para recorrer 50,7km con sus 1300m. de ascenso acumulado a una media de 17,4 km/h... Llego a la meta empapado de barro y agua.

Subiendo bastante bien, mientras alguno hacía "eses".





miércoles, 12 de marzo de 2014

¡¡8 de marzo de 2014... FUENCALIENTE!!

Han pasado 15 días desde mi fiasco en Tafalla, y se acerca nuestra carrera: FUENCALIENTE. Corremos en casa y la presencia es obligatoria.

Las dos semanas anteriores lo he dado todo entrenando, sin hacer un sólo día de fondo por la lluvia, mejor dicho ningún día de bici sea carretera o btt... Cuando no era la lluvia era el trabajo...
Pero para remediarlo he metido calidad sin conocimiento en el rodillo. Series duras y etapas multiplayer con el Bkool hasta preparar charcos de sudor. ¿Objetivo? Terminar Fuencaliente como sea! No puedo hacer el cuadro que hice en Tafalla!

Llegó el día, y aunque con algo de retraso, la carrera comienza.
Para no perder las costumbres, el respeto y el nivel de corredores a simple vista, hace que ¡cómo no! arranque a cola de grupo... pffff ritmo endiablado, nervios,  km 4 y primera caída! se trata de Luco!! la caída provoca un corte, y quedamos unos 15-20 ciclistas cortados por detrás del pelotón. Mala suerte... todo el Sport Navaleno salvo Miguel estamos detrás... con lo que tras unos minutos de caos, aparece Luco por detrás con el codo ensangrentado y se pone a tirar como un poseso para dar caza. Como somos varios Sport Navaleno, empezamos a organizarnos a relevos y después de un sofocón conectamos con el pelotón principal.
Mis sensaciones son buenas, remonto hasta cabeza de pelotón donde tiene lugar una batalla campal por la escapada. Momento en el cual un bandazo hace que toque con mi rueda delantera el cuadro de un compañero (susto y un mínimo daño a mis nuevas Reynolds que sin embargo me permite continuar sin problemas). Después del susto, me encuentro bien y decido saltar tras un corredor a buscar la escapada, pero es demasiado para mí!!! Con un sofocón tremendo me dejo caer y me refugio a cola del grupo de nuevo. Lo paso mal y tengo serios problemas para aguantar el ritmo. Estoy pagando la locura de salir a por la escapada. Tal es así que tras pasar la pancarta de meta por 1ª vez, varios corredores empezamos a hacer la goma. Para rematar Luco vuelve a caerse delante de mí lo que vuelve a dejarme cortado definitivamente, esta vez con otros 4 ciclistas (uno de ellos Rubén).
De nuevo otro sobreesfuerzo para enlazar... Lo conseguimos y mis piernas piden clemencia!, esta vez sí, noto que tengo que guardar si quiero terminar la carrera...
La última vuelta la hago más cómoda de lo que pensaba, he recuperado y me veo muy fuerte, con lo que al final dudo si meterme en cabeza de pelotón para pelear algún puesto... Pero al acercarse la meta, el sol escasea y prefiero dejarme llevar en mitad del grupo y no correr ningún riesgo.
Finalmente cruzo la meta en la posición 30 (a falta de clasificación oficial), y contento porque a la 2ª fué la vencida y cumplí el objetivo de acabar una carrera máster.

Entrando en Fuencaliente en la 2ª vuelta.



Tafalla 22 de febrero de 2014.

Nos situamos a mediados de febrero, cuando barajo la posibilidad de acudir al Trofeo Máster de Tafalla.
Nunca en mi vida he corrido una carrera máster pero me pica el gusanillo de conocer el mundillo, a pesar de mis grandes dudas sobre poder terminar al menos una de las 3 vueltas. Puesto que según me comentan mis compañeros el ritmo es fortísimo. Estamos en febrero, y aunque llevo entrenando duro 2 meses, el ritmo de competición no se coge tan fácil, y mucho menos si nunca has competido.
¡Dicho y hecho! El sábado 22 de febrero nos plantamos en Tafalla parte del Sport Navaleno (Cristóbal, Ruben, Luco y yo).
Comienza la carrera y el ritmo es muy alto, aunque aguanto perfectamente a cola de pelotón. Se rueda a mil y en los primeros repechos mis sensaciones no pueden ser mejores, con lo que el primer sorprendido soy yo. Se acerca el puerto y con él mi miedo.
Intento progresar en el pelotón para estar mejor colocado y evitar cortarme en la subida. Pero es tarde, es muy difícil progresar, todos quieren ir delante y el puerto comienza... craso error!! empiezo el mismo a cola de grupo. Nada más comenzar la ascensión me arden las piernas, las pulsaciones se disparan y veo como empieza a cortarse la gente. Me agarro al corredor que cierra el grupo pero éste se corta. Tengo que hacer un esfuerzo tremendo para superarle y ponerme a rueda del que ahora cierra el pelotón... pero... éste también se corta y de nuevo toca remontar a por la siguiente rueda. No puedo más el pulsómetro marca 195 pulsaciones (ni sabía que podía alcanzarlas) pero veo curva a derechas donde parece que termina la subida, con lo que doy lo último que tengo para no perder contacto...
¿Cómo?? Madree mía no era esa la última curva del puerto!!! todavía faltan 500 metros!! de repente todo se desvanece, no puedo más y tengo que levantar el pié. Busco aliento e intento coronar como puedo mientras por detrás me dan caza dos corredores. Comenzamos un suave descenso uno de ellos se pone a tirar para intentar enlazar con el pelotón y me pide relevo... Yo bastante hago con aguantar su rueda... Por detrás se unen otros 3 corredores más y ahora somos 6! ¡si pasamos todos llegamos! (se oye) con lo que empiezo a pasar como puedo a los relevos.
Pásan 4 o 5 km y vemos como el grupo empieza a coger más y más ventaja... Game over! empieza a pensar mi colapsada cabeza. Finalmente viendo que del sufrimiento no puedo ni pasar a los relevos y viendo que es imposible conectar con el pelotón, decido desconectar y dar por concluída mi participación.
Al poco rato un juez me informa lo que yo ya sabía: ¡Fuera de carrera!, con lo que llegados a este punto doy otra vueltecita al circuito como entrenamiento y para la meta a ver llegar al resto de compañeros.

¿Mis conclusiones ese día? Van muy rápido, yo no subo una mierda... y hay que entrenar más o lo tendré chungo para acabar una simple carrera.

En la salida neutralizada