domingo, 22 de junio de 2014

Treparriscos 2014 agridulce

Ante la mala suerte en el sorteo previo, la organización me ofertó, como a tantos otros, la posibilidad de participar en la Treparriscos, y si me inscribía me guardarían plaza en Quebrantahuesos 2015.
Pues no me lo pensé dos veces, y ante mi importante mejora como ciclista a base de sacrificio e ilusión, me marqué el bonito reto de intentar pelear por un top 20 en la prueba hermana de la "archiconocida" QH.
Mis sensaciones el fin de semana pasado habían sido muy buenas y me presenté en la salida con toda la ilusión de pelear por ello.

En cuanto al resumen de la carrera:
De inicio todo fue perfecto, salí en primera línea, bien colocado y preparado para la batalla que supuse tendría lugar nada más arrancar la prueba, con 2 repechos duros en los primeros 3km.
Los Lizarte (equipo élite y que eran unos cuantos) enfilaron el pelotón de tal manera que nos quedamos unos 15 ciclistas en cabeza nada más arrancar. El primer repecho lo pasé bien (bien jodido pero sin perder la cabeza de carrera) y en el segundo a pesar de mi tremendo ardor de piernas, me agarré con todo al ver que ya se iniciaba el descenso y llaneo hasta Biescas. Hasta aquí el guión perfecto, todo según mi idea inicial pero...
El "ansia viva" de meter plato grande al coronar para no ceder ni un metro, hizo que al llevar una corona muy grande, la cadena se cruzase y (no se como) se saliese para quedar atrapada entre el cuadro y el plato pequeño. Aún con la inercia y sin bajarme de la bici intenté colocarla pero era imposible. Pié a tierra y la cadena apalancada no salía, mil juramentos y... ciclistas, pelotones ¡¡de todo!! me pasaban como aviones mientras todo se iba por la borda. FIN TREPARRISCOS 2014.

Pero como el ciclismo es un deporte para luchar, tras un buen rato de pelea mecánica conseguí poner la cadena en su sitio y con más rabia que otra cosa tiré a muerte para intentar al menos hacer una prueba aceptable. Enlazar era imposible, había estado parado casi dos minutos de reloj, sumando que los grupos más fuertes rodaban a mil y detrás tiraba yo solo al principio, con alguno que se incorporaba desde atrás. Estaba gastando unas fuerzas que de haber transcurrido todo con normalidad, las hubiese ahorrado además de llegar a pié de Puerto de Cotefablo mucho más rápido...

Así las cosas sufrí muchísimo (más que en Lagos), llevaba el cable cruzado y pagué el esfuerzo de querer remontar. Además hice casi toda la prueba en solitario, salvo un tramo llano entre puertos donde un ciclista de Nules me ayudó tirando fuerte.
A dos kilómetros de coronar la última dificultad me agarré a la rueda de un corredor inglés que viniendo desde atrás y con un gas increíble me llevó a mil por el túnel de Petralba. No pude darle un relevo hasta ya iniciado el descenso a Sabiñánigo. Hicimos ese último tramo de 15 km. en ligero descenso y llaneo hasta meta a casi 60km/h de media, cogiendo a otro grupo ya casi entrando en Sabiñánigo.
Mi puesto final en meta fué el 35º. Pero en tiempo neto invertido me coloqué finalmente en la posición 42º de los 3000 ciclistas que tomaban la salida.

Puede que la rabia de esta Treparriscos me impidiese ver ayer lo que creo que he conseguido este año si analizo mi trayectoria en el mundo del ciclismo. Ni en mis sueños podía pensar que todo lo que os he ido contando en este blog se fuese a cumplir, pero las cosas con ilusión y ganas pueden al menos intentarse, y de esta forma dar una emoción extra a la vida.

¡Nos vemos en agosto!

Mi llegada encabezando el grupo en recta de meta.

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