sábado, 14 de noviembre de 2015

2016, cambio de colores. Un paso más.

El veneno según lo llama uno de mis nuevos compañeros, se queda en la sangre cuando pruebas esto de jugar a ciclistas. Cuando estás encima de la bici, sufriendo como un perro en medio de una serie mientras entrenas, subiendo un puerto, o en medio de una carrera. La mente inevitablemente piensa: No corro más!! Esta la última!! y frases por el estilo. Cuando acabas el entrenamiento o la carrera ya no estás tan jodido y empiezas a saborear lo que has hecho. Al día siguiente ya recuperado piensas ¿Cómo voy a dejar esto? Además tampoco sufrí tanto... El martes ya estás mirando el calendario para ver cuál es la siguiente carrera...
Y como esto es irremediable, en busca de dar un paso más allá y aprovechando las buenas amistades que he ido haciendo con un grupo de compañeros de fatigas de La Rioja. Pues se dieron una serie de circunstancias para que ellos y los nuevos patrocinadores de Rioja Máster, me vayan a dar la oportunidad de disfrutar con ellos.

Quiero agradecer también a los que han sido mis compañeros en el Sport Navaleno estos años, en especial a Luco que ha sido el que más se ha esforzado para que hubiese un equipo de la categoría máster en Soria. También a Rubén con el que más amistad tengo, Javi, Manuel etc etc
Al fin y al cabo todo sigue igual, seguimos siendo los mismos, sólo es un cambio de colores... pero quería remarcarlo, ya que quizás sin ellos nunca habría probado la competición pura y dura en el ciclismo. Es decir el veneno.

¡Nos vemos en las carreteras!

Nuevo equipo



jueves, 8 de octubre de 2015

55º Gran Premio Ciclista San Saturio

Llegó el 5 de octubre donde doy por concluida la temporada 2015 con la tradicional e ineludible cita ciclista para los sorianos: El G.P. Ciclista San Saturio.
Este año caía en lunes laborable, con lo cual el nivel en principio se presumía inferior. Sin embargo los típicos equipos Elite, Sub23 y Máster que tradicionalmente acuden, no faltaron a la cita llegando a los 38 inscritos.
Como es tradición la prueba se divide en 2 carreras (puntuación y eliminación) a cual más explosiva...
En la primera (la de puntuación) 24 vueltas y la lluvia acechando. Comencé bien colocado pero pronto la gente empezó a arrancar para buscar los puntos. El ritmo era infernal de hecho en la primera vuelta ya hubo gente que se quedaba. Mis piernas empezaban a decirme que hoy no era el día. En el 2º paso por meta ya había caído a la cola del pelotón "haciendo la goma" y para colmo empezaba a llover. Al ver el panorama ante la imposibilidad de puntuar y la posibilidad de una caída decidí poner fin al primer asalto retirándome en el tercer paso por meta.
La segunda manga (eliminación) es la que más pesa en la clasificación general final, por lo que el retirarse pronto en la primera siempre te da un punto más de frescura.
Aquí en cada paso por meta se eliminarían los dos últimos y a partir de la 5ª vuelta el último en pasar.
De nuevo perfecto en la salida, y es que tengo esa explosividad que me permite colocarme bien nada más empezar y gracias a ello, me mantuve en la tercera posición en las 3 primeras vueltas. La fatiga que había dejado la carrera anterior se notaba en el personal por lo que me vine arriba... quizás en exceso puesto que en seguida empezaría a notar el derroche inicial.
Esa explosividad de la que hablo es un arma de doble filo, puesto que me permite mantener con facilidad durante unos minutos un ritmo muy muy por encima de mis posibilidades, sin darme cuenta de que realmente estoy firmando mi sentencia . Y es que en cuanto se acaba la mecha te quedas exhausto, el dolor de piernas aparece de golpe, y te manda automáticamente por debajo de tu nivel . Esto no significa otra cosa que de rodar tercero pases a la cola del pelotón en poco tiempo. En la 6ª vuelta había quedado eliminado.

Sobre el mojado asfalto, una vuelta antes de ser eliminado.

En la clasificación final acabé en la posición 17º. Tomaron la salida en ambas pruebas 34 ciclistas y 25 conseguimos acabar.

Clasificación oficial.


Punto y final a mi segundo año consecutivo comprobando, experimentando, sufriendo y disfrutando del ciclismo de competición. Han sido 8 carreras oficiales complementadas con 6 pruebas de las "mal llamadas" cicloturístas (que de turismo tiene poco).

martes, 18 de agosto de 2015

La Perico 2015

15 de agosto y una nueva edición de la clásica prueba segoviana que como cada mes de agosto reúne a más de 2000 ciclistas. En esta ocasión eran 2200 los corredores inscritos.
Después del clásico "parón" del mes de julio donde hubo un par de semanas que a duras penas hice 2 horas de rodillo, llegaron las dos semanas anteriores a La Perico donde sí retomé con ganas la bici e hice buenos entrenos para llegar en una forma aceptable.

A las 7:15 de la mañana estaba ya en la salida bajo el Acueducto de Segovia, sobrado de tiempo después de no pegar ojo la noche previa. Mi objetivo era únicamente hacerlo lo mejor posible, al igual que hice el año pasado y después comparar 2014 y 2015, para ver si progreso adecuadamente.

La salida la hice bastante delante, manteniendo la posición hasta que se inició el puerto de Navacerrada. Aquí ya cada uno buscábamos nuestro ritmo regulando para no "pasarte" ante lo que quedaba por delante hasta meta. Una vez más atónito ante la velocidad que llevan los de cabeza, viendo como curva tras curva te van metiendo tiempo y tiempo... una vez coronado Navacerrada, hubo que abrocharse el chaleco y subirse los manguitos, pues el frío se notaba bastante.
Rápida bajada hasta Rascafría y puerto de la Morcuera, que subí con tranquilidad. Al paso por la cima de Morcuera detecté problemas con el medidor potencia, así que paré a calibrarlo y descenso vertiginoso hasta Miraflores donde comenzaba puerto de Canencia, la tercera ascensión.
Empecé a desesperarme al ver que el medidor seguía sin funcionar. Volví a detenerme pero nada era imposible. Acostumbrado a medir el esfuerzo con estos cacharros y más yo que todo lo mido... parece que te falta algo. Pero estaba ya cansado de perder tiempo y grupos por intentar arreglarlo así que lo desconecté y a guiarme por sensaciones.
El tramo llano hasta Lozoya fue desesperante, con viento de cara en un grupo de unos 10 ciclistas donde nadie tiraba. Intenté animar a la gente pero nada. Menos mal que pronto llegó la ascensión a Navafría puerto duro de 11,5km al 6% de media. Donde intenté recuperar tiempo, echando casi el resto aunque siempre guardando algo para los 40km finales de toboganes.
¡¡Desesperantes 40km!! Una vez más un grupo en el que tan solo 2-3 corredores pasábamos al relevo. Eramos 15 pero nadie quería o podía ayudar... Viento de cara, toboganes y poco ritmo. Acabamos cediendo un bonito tiempo en meta, donde de haber colaborado entre todos hubiésemos limado tranquilamente unos 5' al crono para bajar de esas 5horas. Tiempo final 5h 2' 58". Puesto 205.

En el descenso de La Morcuera.


En cuanto al mencionado objetivo de comprobar mi progreso, decir que contento. Bajé 5 minutos mi tiempo y en las ascensiones a los puertos mejoré mis registros de una manera importante tal y como muestro en la imagen de la comparación mediante GPS. Hasta 4' mejoré en la ascensión a Navafría. Y tan solo las paradas por la avería o la mala suerte con los grupos en los tramos llanos hicieron que no mejorase mi marca de forma más amplia.

Perfil de la prueba con la línea morada representando las mejoras-pérdidas de tiempo del 2015, respecto al 2014.

lunes, 13 de julio de 2015

Trofeo Máster U.C. Burgalesa.

El sábado 27 de junio, tuvo lugar en Burgos capital la clásica carrera máster que organiza la U.C. Burgalesa y que era puntuable para la Copa Castilla y León.
Aprovechando el punto de forma que suele dejarte la QH, quise probar inscribiéndome para terminar la seguna parte de la temporada compitiendo.
En la salida unos 85 corredores y entre ellos muchos "gallos" del pelotón máster al ser prueba puntuable. También corrió Jesús Manzano, aquel ciclista del equipo Kelme que se hizo tan famoso tras ser el primer ciclista en desvelar la trama de dopaje en el ciclismo.
Pues con una escapada donde rodaba precisamente Manzano, comenzó la carrera de 90km. de distancia. Yo intenté colocarme lo mejor posible ante el peligro de quedarme cortado a la mínima por el tremendo ritmo.
El calor, el terreno quebrado y la velocidad hizo que ya de inicio la gente se fuese quedando descolgada. Aguanté en el pelotón principal hasta el inicio del primer alto de montaña (aproximadamente mitad de carrera) donde exploté y no me quedó más remedio que esperar un grupo de 4 que venían por detrás. Poco a poco recogimos algún "cadaver" más que cedía del pelotón y a relevos completamos el recorrido hasta la meta. Donde entré en el puesto 63 con 12' perdidos respecto al ganador "El Puma" del equipo madrileño GD Orquín.

Rodando junto al campeón de España "Pispajo" en posiciones delanteras.

lunes, 22 de junio de 2015

Quebrantahuesos 2015, algo especial.

A las 7:30 a.m. del sábado 20 de junio, se escuchaba el clásico cohete anunciando la salida de la prueba ciclista española por excelencia.
De inicio acompañado por los amigos sorianos Carlos y Diego, con los que coincidía en la parrilla de salida.
Entre los tres y con precaución ante un pelotón tan gigantesco remamos todo lo que pudimos para acercarnos lo más posible a la cabeza de carrera. Misión cumplida poco antes de iniciar la subida al primer puerto (Somport), en parte gracias al viento de cara inicial que provocó un ritmo tranquilo.
Coronamos Somport prácticamente en el grupo de cabeza, puesto que salvo el mítico Induráin que anduvo escapado en los primeros compases, los Portillo, Berenguer (a la postre ganador) y demás lo hicieron unos 30 segundos por delante de nosotros. El mencionado viento de cara, hacía que se subiese muy cómodo a rueda y que se marchase muy compacto.
Rápido descenso por tierras francesas hasta Escot para iniciar el duro Marie Blanque con sus últimos 4km al 11,5% de media. Ahora sí la prueba iba a empezar a romperse.
Yo me sentía cómodo y ya me despedí de mis compañeros que me animaron a que me fuese para adelante.
Mantuve un ritmo al menos un punto por debajo de mis posibilidades, controlando en todo momento la potencia justo por debajo de mi rango umbral. Y siempre pensando en los 30km del Portalet.
Bebí con constancia y mantuve un buen orden comiendo, más o menos donde tenía pensado.
Coronado Marie Blanque y después de completar su técnico descenso, nos juntamos unos 20 corredores durante el llano hasta el puerto juez de la prueba. El famoso Portalet.
Inicié la subida con dicho grupo, pero al momento me fui para adelante en solitario. Me había reservado hasta ahora con idea de abrir gas aquí y así lo hice. Adelantando a cientos de corredores, me encontraba pletórico hasta que justo al llegar a la presa de Artouste hicieron amago de aparecer los temidos calambres. Rápidamente levanté el pié y tuve la suerte que un ciclista valenciano que venía a rueda se percató del bajón en mi ritmo, y me ofreció una cápsula de sales minerales que me vino de perlas. Bajé la velocidad durante un par de km. para recuperar antes afrontar los 8 últimos y más duros ya a tope. Ahora si, había llegado el momento de echar el resto. Disfruté como nunca, a pesar de llevar ya 140 km en las piernas, tenía fuerzas y por el momento los calambres estaban controlados.
Tras coronar este coloso entre los ánimos del público, y al cruzar la frontera de vuelta a España, llegaba el vertiginoso descenso por la estación de Formigal, alcanzando en varios momentos los 90 km/h.
Ya sólo quedaba Hoz de Jaca un puerto de 3ª con sólo 2 km. pero duro (11% de pendiente media). De nuevo amago de calambres, que no pasaron de ahí. Descenso complicado y ya el llano hasta Sabiñánigo.
En un esfuerzo para alcanzar un grupo que me precedía los avisos dieron paso a los tremendos calambres en ambos cuadriceps, incluso tuve que dejar de pedalear por momentos por el dolor.
Era mi hándicap para esta prueba, lo sabía y ya lo anuncié en mi publicación anterior: Llegaba con chispa pero muy corto de fondo. Por suerte para mí, al momento apareció otro grupo al que pude agarrarme hasta recuperar mis piernas. Poco a poco empecé a ayudar en los relevos y a encontrarme mejor.
Ya solo quedaba el repecho de antes de meta, la gente venía muy "cascada" y ya nadie pasaba. Yo veía que se escapaban las 6h.30' y me puse a tirar a tope. Un corredor arrancó en vez de pasarme al relevo, y yo con fuerzas arranqué detrás para recriminarselo. A los pocos instantes de nuevo "calambrazos" en las piernas justo antes del final del repecho. Sin embargo el compañerismo en el ciclismo va más allá y un chaval que venía a cola de la "grupeta" me empujó con su mano literalmente hasta iniciar la bajada a meta al verme que después de venir tirando me había quedado casi sin poder casi pedalear.
Finalmente en meta 6 horas y 34 minutos en la posición 564, a tan sólo 4' de haber conseguido bajar la barrera de las 6h. 30'. Y con ese sabor amargo que deja el ver como llegas bien de fuerzas para haberlo conseguido, pero muscularmente tocado. Aunque contento por llegar entero, haberlo hecho lo mejor posible, haberlo pasado en grande, sin averías y sabiendo que en meta estaba esperando mi novia y familiares.

Clasificación final y tiempos intermedios.

No se que tiene o que no tiene, pero engancha muchísimo. Arrastra a más de 15000 pre-inscritos en diciembre y después de un sorteo, a 8500 corredores en la línea de salida de Sabiñánigo llegados de todos los rincones del mundo.
Para mí iba a ser (al menos a corto plazo) mi última participación, por mi idea de centrarme más en las carreras. Pero después de lo vivido el sábado creo que no voy a poder evitar la tentación de seguir acudiendo año tras año.
Se sufre pero es un sufrimiento dulce, te sientes un privilegiado, en cada curva peligrosa hay un voluntario, todo el mundo es amable, la gente te anima desde las cunetas, te ofrecen bidones con agua, los paisajes son increíbles y un largo etc.

Cerca de coronar Hoz de Jaca.

sábado, 23 de mayo de 2015

Menos de un mes para un reto.

Avanzado ya el mes de mayo, tan sólo resta un mes para la Quebrantahuesos. Intentar hacerlo bien, era un reto que tenía en mente el año pasado, pero no obtuve plaza, por lo que lo aplacé para este 2015.
Será mi segunda participación en la tan conocida como exigente prueba de 200km de recorrido y cuatro puertos de montaña, ya que en el año 2013 la completé en 7 horas y 28 minutos. Aquel fué el punto de inflexión. El año en el que en lo deportivo, me alejé del fútbol y me dediqué únicamente a salir en bici con el objetivo (como tanta gente que empieza) de prepararme para esta prueba.
El resto hasta hoy más o menos lo conocéis gracias al blog.

Lejos de aquel año en el que por los pelos cumplí mi objetivo (que era bajar de 7 horas y media para conseguir un cajón preferencial en la línea de salida para futuras participaciones), ahora no me pongo ningún tipo de objetivo. Simplemente hacerlo lo mejor posible, dar todo lo que pueda y disfrutar de este deporte. Si nada se tuerce de aquí al dia 20 de junio, estaría en condiciones de hacer un buen papel.

Si en algo me he quedado corto este año respecto a mi idea inicial ha sido en cuanto a competir. Unas cosas y otras han hecho que no corra carreras desde marzo. Y en estos dos meses tan sólo dos cicloturístas. La última la de Almazán que estuvo muy bien, no paramos de darnos "palos" y tuve buenas sensaciones rodando delante siempre. Aunque faltaba dureza para sacar conclusiones, y puede ser que de cara a una prueba con 200km y puertos largos, llegue con chispa pero con menos fondo del que debiera.

Escapado en la Ciclo de Almazán.

martes, 28 de abril de 2015

Desafío 132, Murchante (Navarra).

El pasado domingo 26 de abril volví a colocarme un dorsal. No se trataba de una carrera oficial, si no de una prueba ciclodeportiva aunque habiendo un chip de cronometraje y el dorsal, viene a ser lo mismo.
Durante toda la semana las predicciones climatológicas no eran buenas, pero finalmente me decidí confiando en que "no fuese para tanto", ya que 150km de carrera me iban a venir de perlas para preparar la QH.
A las 9 de la mañana, llovía débilmente y decidí tomar la salida. Hubo muchos inscritos en la prueba allí presentes, que decidieron no hacerlo.
Durante los primeros kilómetros, la lluvia se intensificó y rodamos bajo un aguacero importante hasta pié de las duras rampas de Cigudosa. Me mantuve en todo momento delante y atento para evitar cortes y posibles caídas. Aunque la cantidad de agua hizo que reinase la prudencia.
Llegaba el primer momento clave y en dichas rampas intenté no descolgarme de la cabeza forzando la máquina. Inevitablemente unos 10-12 corredores se fueron por delante y en el puerto que venía a continuación se hizo la selección definitiva quedándome en un grupo de 7 en persecución.
En el largo y peligroso descenso, el agua hizo de las suyas, y el corredor que iba delante de mi cayó al suelo, al frenar de golpe para intentar evitarlo, la rueda de atrás se me fue y para salvar la caída no me quedó otra que hacer un recto parando contra el "quitamiedos", por suerte no me hice nada, solo un inapreciable golpe en el muslo al parar en el metal. Anduve hábil la verdad.
Lo peor de todo fue que perdí el grupo con el que rodaba y al ver, ya terminado el descenso, que en solitario no conseguía nada más que vaciarme, me tocó esperar al que venía por detrás con mi compañero Manuel.
En dicho grupo me dispuse a iniciar el ascenso al segundo puerto, pero al meter plato pequeño se salió la cadena. Pie a tierra y tras colocarla intentar darlo todo en los 3km de subida para enganchar antes del llano hasta Murchante.
Lamentablemente me faltó un poco de todo: distancia (ya que era un puerto corto), algo de fuerzas, y quizás que se hubiesen apiadado de mi levantando un poco el pié. Coroné a escasos 20 metros de ellos, pero en el suave descenso a pesar de que seguí intentando enlazar, cada vez se me alejaban más.
Yo sólo de nuevo, con viento lateral y a falta de 40km llanos hasta meta no me quedó otro remedio que dejarme alcanzar por otro grupo que venía a lo lejos.
A relevos pero con poco gas llegábamos hasta meta, personalmente con un amargo sabor de boca.
Al final hice el puesto 32 de la clasificación general. Cierto es que sin percances hubiese estado peleando entre los 15 primeros, pero no menos cierto es que de haberme caído hubiese sido mucho peor.
Finalmente fuimos unos 120 valientes los que salimos, 91 los que terminamos. La lluvia hizo mella con hipotermias y caídas varias en las bajadas.

En las "rampas de Cigudosa".



domingo, 15 de marzo de 2015

II Trofeo Fuencaliente

¡¡Que bonito es el ciclismo viéndolo por la televisión!! eso me dije a mi mismo varias veces a lo largo de la extraña, complicada y dura carrera de casa.
Llegaba el II Trofeo de Fuencaliente del Burgo, la segunda edición de aquella cita que me sirvió hace un año para cumplir el sueño de acabar mi primera carrera.
Este año las expectativas eran algo mayores, en parte por mi evolución y en parte porque este año venía de correr ya varias carreras. Sin embargo nunca imaginé que el viento iba a hacer una de las carreras más duras que he corrido en mi corta experiencia ciclista. Quizás a lo meteorológico se unieron todos los "cartuchos" que gasté durante la primera vuelta, con esfuerzos en ocasiones excesivamente generosos.
De salida intenté junto con Rubén animar el tema (1er cartucho) y ambos junto a un Goerna intentamos abrir un hueco. Pero el viento de cara, la dificultad para poner tierra de por medio y el control de los Más Madera en el pelotón hizo que me resguardase en el pelotón de nuevo.
En el primer tramo con viento de costado había caído unas posiciones e intenté recuperar por el exterior (2º cartucho). En el inicio del alto de montaña, el pelotón saltó por los aires dividiéndose en varios grupos, yo enlacé primero con el grupo donde viajaba Luco (3er cartucho) y después a pesar de no haberme recuperado del esfuerzo, pasé generosamente a los relevos hasta enlazar con el pelotón cabecero (el resto de cartuchos o la traca entera) en vez de haberme recuperado resguardado.

A la izquierda de la imagen, en la 1ª vuelta enlazando con el grupo de Luco.

En dicho pelotón cabecero hice el paso por meta en la 1ª vuelta.
Volvía de nuevo el giro a izquierdas y de nuevo el viento de costado, aquí todos "encunetados" y de uno en uno hasta que literalmente me tuve que abrir de la fila, acababa de reventar, y no pude hacer otra cosa que ver como se me iba la carrera. Esperé buscando aliento a que me alcanzasen por detrás unos 8 corredores y ya hice el resto de carrera con ellos sabiendo que iba a ser imposible volver a conectar. Durante la última vuelta algunos de los que formábamos el "grupito" se fueron quedando y al final llegamos 4 corredores a meta tranquilamente pensando que eramos los últimos en carrera. Sin embargo comprobé después que faltaban el resto de mis compañeros y varios corredores más que venían detrás.
Al final hice el 49º de los 63 corredores que finalizaron, siendo el 2º mejor soriano. El vencedor final fué Alberto Sánchez del hoy más que superior equipo vallisoletano Más Madera.
Agradecer desde aquí a mi novia, familiares y amigos que aguantaron esperando bajo las duras condiciones climáticas, durante toda la carrera, para vernos unos escasos segundos en cada una de las tres veces que pasábamos por meta.

Momentos previos a la salida.
Clasificación oficial.




martes, 10 de marzo de 2015

Vuelta a Castilla y León Máster

El fin de semana del 7 y 8 de marzo se disputó en Benavente la Challenge Castilla y León, para categorías Máster y Élite. Lo mejorcito de España en cuanto a la categoría se encontraba en la prueba.
Hasta allí nos desplazamos Tres miembros del equipo (Rubén, Carlos y yo).
La Challenge constaba de 3 etapas, dos en línea y una contrarreloj individual, las cuales os contaré por partes.

-Etapa 1: Para abrir fuego el sábado por la mañana se disputaba la 1ª etapa con 66 Km y dos altos puntuables. La etapa se hizo rapidísima, y el vencedor (Antonio Martín) alcanzó la llegada a 46 km/h de media. Yo particularmente corrí otra etapa muy distinta, y es que pese a salir delante, ya en el neutralizado la gente se volvía loca y te adelantaba por las aceras, jardines... literalmente. De neutralizado el nombre, o ni eso.. Con diferencia lo más peligroso del día. Una vez se dio el banderazo de salida lanzada, los tres Sport Navaleno estábamos a cola de pelotón. Increíble pero cierto, sin darnos cuenta nos había pasado hasta el apuntador.
Ante lo corta de la etapa de salida empezó a rodarse a tope, y los látigos a cola de pelotón te iban minando las piernas, hasta que en el primer alto de montaña, cuando luchábamos por no descolgarnos, un AC Hoteles al entregar el chaleco al coche pierde el equilibrio y al suelo delante de mí. Km 30 y adiós carrera.
El resto de la etapa persiguiendo al gran grupo, y alcanzando la llegada a 12' del vencedor.

-Etapa 2 (C.R.I.): Por la tarde y casi sin tiempo de enfriar las piernas, contrarreloj de 3,6 km por las calles de Benavente. Habíamos acabado la etapa cerca de la 1 de la tarde y a las 4 ya estábamos calentando y reconociendo el circuito de la crono. Por cierto con unas sensaciones horribles, y es que el inoportuno catarro que había pescado durante la semana lo sufrí de lleno durante la Challenge.
A las 17:13 tomaba la salida para recorrer un trazado corto pero técnico con curvas pronunciadas y dos subidas duras, una de unos 600 metros  al 8% y la otra de 900 metros al 9%.
Empecé a tope literalmente, y en la primera parte del recorrido volé, poco a poco empecé a notar el esfuerzo inicial pero me fuí mentalizando para echar el resto, acabando casi sin aire en la subida final hasta la meta. Estuve más de media hora sin parar de toser. Catarro junto con un esfuerzo tan agónico es lo peor.
Cuando entré en meta pude escuchar que acababa de marcar el 7º mejor tiempo con 6' 04", y aguanté entre las primeras 20 posiciones buena parte de la jornada, hasta que fueron salieron los 60 primeros clasificados.

-Etapa 3: La reina, 110 km con +1000 de desnivel acumulado, y mi cuerpo un desastre. Bien de "patas" pero apenas había dormido, toda la noche tosiendo. Me desperté fatal y no bajé ni a desayunar, pero... finalmente me decidí a tomar la salida.
Nada más arrancar empecé a encontrarme mejor y me coloqué en cabeza, pero... se me salió la cadena, pié a tierra y con la ayuda de un coche neutro la pusimos en su sitio y enlacé rápido entre la fila de coches. Me sentía mejor pero un exceso de calma en el pelotón produjo que no nos percatásemos de que se acercaba el puerto y una vez más rodábamos en la parte trasera del grupo. Por delante empiezan los ataques, se tensa y se produce el corte dejándonos cortados a unos 50 corredores.
La desesperación era grande ya que subí el puerto muy bien, adelantando a muchísima gente pero no fué suficiente para salvar la situación... la historia de la 1ª etapa se volvió a repetir y llegué a meta con tiempo perdido nuevamente, lo que me colocó definitivamente en la posición 149º de la general final.

En resumen, decir que fue la primera experiencia en una vuelta por etapas, positiva por acabarla sin percances ni caídas y más aún viendo el increíble nivel. Pero que a pesar del buen estado de forma, el virus y sobre todo el miedo a intentar rodar más delante se apoderaron de la situación.

Toca seguir aprendiendo.

En la presentación de equipos junto a mis compañeros.



lunes, 2 de marzo de 2015

2ª Carrera 2015, Tafalla. (I Memorial Juantxo Martínez)

Esto avanza a toda máquina. Parece que fue ayer cuando empezábamos a preparar la temporada allá por el pasado mes de noviembre. Que lejos quedaba entonces el arranque de la temporada Máster y... que pronto ha llegado todo.
Este fin de semana se cumplía un año desde que debuté en el ciclismo de competición. Fue también en Tafalla en esta misma carrera, pero aquel día me fui con un sabor amargo por no poder terminarla al quedar fuera de control a las primeras de cambio.
El sábado tan sólo dos Sport Navaleno acudimos; Rubén (al que desde aquí quiero dar las gracias por el esfuerzo de acompañarme después de venir de la Andalucía Bike Race, con sus 6 días seguidos de competición) y yo.
La historia de la carrera me iba a recordar a la del año pasado, ya que tras una salida cómoda en la que el viento de cara calmó los ánimos... a pie del puerto de Artajona (en su primer paso) la colocación iba a ser igual de pésima que en el 2014. Bastante atrás con lo que el ritmo de cabeza rompió el pelotón y Rubén y yo quedamos cortados. En esta ocasión nos salvó que no nos distanciamos mucho de la cabeza y que con la ayuda de otros rezagados hubo "gas" suficiente para enlazar. También ayudó un pequeño parón debido a que la escapada del día se acababa de formar y en el pelotón la daban por buena.
Después de enlazar remontamos hasta posiciones cabeceras para no volver a sufrir la misma situación en el 2º paso por el puerto. Esta vez sufrí bastante por aguantar, y tan solo cedimos unos pocos metros con los mejores. Para mí era una victoria psicológica, puesto que llegados a este punto y habiendo salvado dos "match ball" muy mal se tenía que dar la cosa para no sacarme la espina del año anterior.
Por si acaso, volví a mantenerme atento en la última vuelta antes de cantar victoria...
En la la vuelta final, el equipo Transportes Bidasoa de Ion Zeberio (que no estaba representado en la escapada), comenzó a divisar al fondo a los valientes en fuga, y decidió endurecer el ritmo para dar caza y poder así optar por el triunfo. El ritmo que pusieron fue muy bueno, enfilaron el pelotón, todos de uno en uno y justo antes de comenzar la 3ª y última ascensión a Artajona neutralizaron la escapada.
A partir de aquí múltiples ataques de los "gallos" en la subida, y el pelotón convertido en mini grupos que completarían así el descenso hasta meta. Yo personalmente alcancé la línea de llegada a relevos con Jesulón (Bicis José Mari), donde entrábamos con 1' 50" de retraso respecto al vencedor Josean Larrea del equipo Goerna.
Acabé clasificado en el puesto 71 de los 111 ciclistas que tomábamos la salida, aunque sólo acabamos 91, porque 20 de ellos quedaron fuera de control.
Las sensaciones no fueron todo lo buenas que esperaba, pero al menos pude sacarme la espina y terminar la carrera en la que hice mi debut, justo un año atrás.

A la izquierda de la imagen, momentos previos a la salida. (Foto: Ahora Zona Media)



domingo, 22 de febrero de 2015

1ª Carrera 2015, Tarazona: viento y miedo

Cerca de casa abríamos el calendario 2015, con una carrera en Tarazona con formato Challenge para las categorías Máster y Élite.
Cuatro Sport Navaleno nos desplazamos hasta la ciudad aragonesa con idea de sufrir pero de disfrutar mucho. Lo primero se cumplió, y lo segundo no tanto.
La sorpresa de la tarde fue encontrarme a mi novia y amigos que sin yo saber nada se presentaron allí para ver el evento...
A las 15:30 del sábado 21 de febrero daba comienzo la carrera, que se vería marcada por el fortísimo viento que azotaba la zona.
De salida me coloqué lo más delante que pude, pero todos pensaban igual por miedo a los abanicos y cedí bastante ante el nerviosismo. A duras penas logré mantenerme cerca de la mitad del pelotón de 200 corredores.
Sin embargo, hacia la mitad de la primera vuelta me di cuenta de que prácticamente me encontraba cerrando el grupo, ya que justo detrás de mí ya se había cortado la carrera y un segundo pelotón muy numeroso se encontraba ya sin opciones a poco de comenzar... Entre ellos pude ver a mis compañeros Javi y Manuel.
La primera vuelta se completó a 40 km/h de media, increíble pero cierto, con semejantes rachas de viento volábamos "literalmente" por las carreteras. En la segunda vuelta, el repecho de meta me hizo daño y pasé mi primer momento de crisis ya que nada más coronarlo no había tregua por el viento de costado, con lo que volvían los abanicos y volvía a descolgarse gente.
En la tercera vuelta la cosa se calmó un poco en parte por el desgaste y en parte por que se produjo la escapada del día en la "zona clave"después del repecho de meta.
Pero la calma no duraría nada ya que a los pocos kilómetros se produjo la primera caída importante, buena montonera que salvé bien, pero otro "acelerón" para coger la cola de lo que quedaba de grupo. La tensión iba dando paso al miedo.
Entrabamos en la última vuelta y donde siempre: después del repecho de meta, viento de costado y Zeberio del Bidasoa me avisó: ¡para delante que esto se vuelve a cortar! Con las "patas" ya castigadas intenté hacerle caso y progresar, pero el desgaste que producía el viento me hizo tener que resguardarme en la fila antes de lo que me hubiese gustado y... el que con fuego juega... pues pelotón cortado por delante de mí.
Remando contra corriente con Raúl Gallo de Bicis José Mari, y otros dos ciclistas, conseguí alcanzar la fila de coches y cuando estaba cerca de contactar... otra caída muy fea hizo que los coches parasen y claro... me quedé sólo de cara al viento y ya fue misión imposible.
Como anécdota queda que antes de completar el recorrido, los jueces me dijeron que estábamos a punto de quedar eliminados por el retraso acumulado con respecto a los que nos precedían y decidí dar media vuelta para Tarazona, aunque más tarde comprobé que a los dos cicilstas que me acompañaban les dejaron terminar dentro de control.
Tirón de orejas para mí por no luchar siempre hasta el final, aunque no tuviese opciones, pues al menos no hubiese aparecido en las clasificaciones como uno de tantos fuera de control...

Paso por meta en una de las vueltas.